Nada mas importa si tu estas y acaricias mi pelo.
Nada existe ahí fuera mientras tu cabeza descanse en mi pecho.
No hay tiempo,
no hay espacio,
aunque la aceleración es muy grande y la distancia igual a cero.
Y es que en tu boca se rompen todas las leyes físicas.
Acabas con mi tranquilidad,
y dejas mi corazón suspendido en el aire, orbitando tus latidos,
custodiando tu vacío.
Y de nuevo quiebras mi calma…
Un día asistiremos a los últimos minutos de vida de la palabra.
A la deriva sobre corteza de árbol hasta el sentido.
En momentos como este,
envasaría mi corazón al vacío,
y es posible que lo alquilase a ratos. Suspendida,
orbitando….
Todo se comprende mejor en horizontal….